sábado, 29 de noviembre de 2025

LA NACIÓN: EL SALARIO MÍNIMO (2026) COMO INDICADOR DE POBREZA MONETARIA – PRIMERA PARTE

“La cuestión de la justicia fiscal y la tributación de los más ricos es, naturalmente, fundamental para el apoyo a estas iniciativas. Lo ideal sería desarrollar un auténtico catastro financiero público (*) que permita la trazabilidad de los titulares de los valores financieros (**) a escala nacional e internacional”. Pg.265

“Una breve Historia de la Igualdad”. Thomas Piketty. Editorial Planeta Colombiana S.A., 2022, 294 pg.

Las iniciativas – el impuesto progresivo a los más ricos entre los ricos: todos ponen, todos ceden y todos ganan - no son otras que lograr el bienestar social de la población en su conjunto. Léase bien: en su conjunto… “El que quiere marrones, aguanta tirones”.

En este punto, mientras la narrativa, (discusión del salario mínimo y reforma tributaria) se sustente sobre el marco institucional en el sentido de mantener el “Statu Quo y otras distorsiones cognitivas pueden obstaculizar las reformas”, seguiremos capoteando crisis tras crisis, incluyendo el deterioro social. Tomado de Consejo Privado de Competitividad. Informe Nacional de Competitividad 2025-2026.

“SI QUERES BUENAS IDEAS, LEE LIBROS VIEJOS”

Iván Petrovich Pavlov. Filósofo ruso (1849-1936)

Desde el pasado – más ahora en temporada de elecciones legislativas y presidenciales - mucho se ha venido hablando, como parte de la solución y del desarrollo regional, del gobierno desde las regiones e inclusive de la propuesta de un gobierno federalista. Léase: el sistema Federalista de la Constitución de 1863 (constitución de Rionegro).

Sobre lo anterior existe extensa literatura, ya se habla – más allá de los tratados puramente comerciales y financieros, donde pareciera que Trump entendió mal el concepto o lo acomodó a su talla – de “auténticos tratados de codesarrollo sostenible y equitativo, con objetivos sociales y medioambientales”. Thomas Piketty.

Ecosistema político, económico y social en crisis, el nuestro, que de alguna manera tiene que ver con la crisis del Neoliberalismo, por aquello del aumento de las desigualdades sociales y del costo adicional, que implica esa transición, de esas decisiones pragmáticas que implicaría el hablar en serio de competitividad y sostenibilidad ambiental.

Lo anterior tiene que ver con la frase nuestra del “desarrollo y crecimiento sostenible y sustentable con responsabilidad social y ambiental”.

En razón a lo anterior, para lograrlo, sigue en pie la propuesta y el estudio de “el tipo impositivo a las multinacionales, la distribución de la riqueza, las emisiones de carbono o la biodiversidad”. Thomas Piketty.

Esto último fue lo que entendió mal Petro en relación a la transición hacia una nueva matriz energética, lo que no significa apagar el país, quebrando a Ecopetrol, para construir uno nuevo - que conduzca a continuar con la búsqueda de un mayor bienestar para la población global; hoy, en especial la colombiana.

Surge necesariamente la primera (1) pregunta… ¿será que el nuevo salario mínimo 2026 se convertirá en un paso más para avanzar en el bienestar de los 3.3 millones de trabajadores y los más de 10 millones que devengan menos del mínimo y una informalidad que ronda el 57% de la población económicamente activa?

¿CRECE SIMULADAMENTE LA ECONOMÍA?

Como dato adicional recordemos que el crecimiento del PIB durante el último trimestre (3) obedeció principalmente al gasto público y al consumo de las familias vía crédito de consumo o tarjetas de crédito. Lo que no es sostenible en el mediano y largo plazo.

De igual manera incidió e incide el incremento de los recursos provenientes de las remesas del exterior lo que en parte generó un choque de oferta a través del cambio real del peso colombiano en relación al dólar estadounidense. Asunto que abordaremos un poco más adelante.

Se sugiere entonces la siguiente pregunta ¿estamos frente a un crecimiento contrahecho del PIB basado principalmente en el gasto y el consumo de las familias?

DE UN FEDERALISMO SOCIAL Y DEMOCRÁTICO

Como antesala, para los estudiosos de estos temas es claro que la crisis financiera (depresión) de 2007-2008, de alguna manera fue superada de la mano de los tecnócratas y del sacrificio de la clase media, trabajadora, emprendedora, vulnerable y pobre; de lo que, en términos generales, salió bien librada la economía colombiana.

Crisis que obedeció principalmente, como efecto colateral en nuestro país, a “la concesión masiva de préstamos hipotecarios de alto riesgo” (con bajas garantías), es decir se creó una “burbuja hipotecaria” en los Estados Unidos de América.

Al punto de, el gobierno norteamericano y la Reserva Federal, versen en la necesidad de “inyectarle” – se aprobó Troubled Asset Relief Program (TARP) por 700.000 mil millones de dólares - enormes cantidades de dinero para evitar quiebras masivas y el colapso del crédito.   

Cuando estalló la crisis, los precios de las viviendas cayeron y muchas personas dejaron de pagar sus hipotecas; afectando de esta manera a las instituciones financieras, al tiempo generando pánico financiero; en medio del clímax de la crisis se congeló el crédito dando paso una recesión de la economía escala global, o en gran parte de ella...

TODOS PONEN, TODOS CEDEN, TODOS GANAN

Ahora bien, de otro lado y en ese mismo escenario para el caso colombiano, asunto que en la actualidad sigue vigente; se debería implementar, a manera de blindaje, en relación a un (1) punto del decálogo (10) socialdemócrata – del que al parecer tomó apuntes el hoy alcalde de Nueva York – en referencia a los impuestos progresivos para los más ricos…

Vale entonces preguntarnos… ¿un paso más encaminado a la justicia social y al cierre de las desigualdades y brechas sociales?

Igual reconozcamos que antes de la pandemia se había avanzado mucho en la disminución de la pobreza en Colombia.

Regresando a la frase del primer (1) párrafo, en relación al valor del “catastro financiero público” (*) – el que debe de ser muy diferente al remedo de Catastro Multipropósito, adelantado en el 2021 por el Operador Catastral Valle Avanza S.A.S. en la ciudad de Cartago en el Norte del Valle, durante la anterior administración - de esos recursos públicos que surgen de la tributación de los más ricos, lo que nos sugiere subrayar que esto (si ceden) es factible de darle aplicabilidad.

De la urgente necesidad del próximo gobierno, para corregir tendencias negativas, presentar una nueva y atemperada reforma tributaria – que dé paso a la redistribución de la riqueza - para mediados de 2026.

El anterior punto es importante que sea objeto de revisión por el próximo gobierno que de obtener las mayorías, ya sea por parte de: Cepeda Castro, Barreras Montealegre, Uribe Londoño o De la Espriella Otelo u otro que salga favorecido en las consultas de marzo, sería necesario y oportuno un nuevo ajuste a las finanzas de la nación.

En todos los casos, es nuestro criterio, la siguiente tragedia nacería a la luz pública con un gobierno de extrema e independiente que sea de derecha como de izquierda.

Aunque en reciente intervención, el prestigioso abogado constitucionalista Mauricio Gaona Bejarano - creemos que, por aquello de la Teoría del Péndulo, es aplicable a la política - sugiere que el próximo gobierno podría ser de extrema derecha…

Válido entonces el preguntarnos… ¿acertará en su conjetura, o simplemente es mejor que acuda al refrán popular: “zapatero a tus zapatos”?

Listado de candidatos para nada definitivo que corresponde a lo que está vendiendo el gobierno, así como las intenciones del Establecimiento en la oposición de cara a las legislativas y presidenciales. Todo lo que sirva para obtener votos...

Regresando a la redistribución de la riqueza… Lo anterior hace parte de puntos que pudieron haber estado sobre la mesa del Ministerio de Hacienda y Crédito público – Piketty, asesoró a Petro en campaña por la presidencia, salvo que haya sido una cortina de humo más o haya entendido mal el mensaje – en los diferentes borradores de reformas tributarias. 

Lo anterior sería válido mientras esos recursos en caja (emisión de títulos de deuda pública) no se los roben los funcionarios y servidores públicos como es el multimencionado caso del escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) entre otros...

En relación a la “trazabilidad” de los titulares de los valores financieros (**) la propuesta de Piketty le apunta a los poseedores de esos títulos en el mercado financiero que gira alrededor de la emisión de bonos de deuda pública o TES.

Citemos el ejemplo mas reciente: “el financiamiento del gobierno se hizo a través de Títulos de Tesorería de Corto Plazo (TCO), que se ha mantenido elevado, por valor del $50 billones.

Ya sea para hacerse efectivos en el corto, mediano y largo plazo a unas tasas de interés cada vez más altas por aquello de la prima de riesgo, administrados a través del Banco de la República.

Recursos que tienen varios destinos: cubrir el déficit fiscal, pagar obligaciones de la nación y financiar proyectos y programas del gobierno. Ejemplo: UNGRD.

Lo que queremos subrayar con lo anterior, es que el gobierno se llenó de buenas intenciones – echando lápiz de una narrativa populista y engañosa – buscando nuevos recursos a través de diferentes reformas tributarias o Ley de financiamiento; cuando en la práctica lo que la opinión pública ha comprobado fue que, insistimos, se robaron esos recursos.

Sin embargo, sin pretender mostrarnos pesimistas; el problema de fondo es que esto ha venido sucediendo, por lo menos durante el presente siglo.   

Superada esa etapa crítica, y casi diez (10) años después (leer teoría sobre los ciclos económicos) la economía mundial, así como Colombia se ven golpeados por los rigores de la Pandemia.

En relación a esta última crisis, estos mismos observadores dejan claro que los desafíos de país en la actualidad, y los por venir, tiene que ver con los escándalos del gobierno, la inseguridad jurídica para el inversionista, la errática política fiscal, informalidad y la inflación entre otras variables macroeconómicas.

Sin perder de vista la baja productividad y competitividad de la industria nacional; todo lo anterior en su conjunto, es la herencia que recibirá para el próximo gobierno de continuidad o de transición, de cara a una reforma tributaria que deberá tocar con impuestos progresivos a los más ricos entre los ricos. “todos ceden, todos ganan”.   

O, por el contrario, descargar todo el peso de mayores impuestos sobre la clase media, trabajadora, emprendedora, vulnerable y pobre. Lo que podría crear un nuevo ciclo de protestas y estallidos sociales.

Todo lo anterior, tiene que ver con temas fundamentales, de cara al 2026 y de un nuevo gobierno (7 de agosto de 2026), como las negociaciones alrededor  o mediante la fijación por decreto del nuevo Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV). Aunque todo indicaría, se estarían creando las condiciones para que se fije por decreto.   

En este punto debemos insistir, cada vez que la oportunidad lo amerita, en declararnos librepensadores, liberales progresistas, demócratas y anticlericales.

O tal vez por esa misma razón, como librepensadores, guiados por la curiosidad de intentar comprender el cómo, cuándo, dónde y el porqué de la forma reiterada y amañada como se presentan los hechos más relevantes en materia fiscal y financiera que mucho tiene que ver el ambiente político por lo que está atravesando (de crisis en crisis) el gobierno de turno.

Surge la siguiente pregunta… cuando Petro insiste en provocar a Donald Trump ¿buscará lanzar continas de humo frente a sus innumerables problemas personales, familiares y de Estado?   

EL GLOBALISMO COMO IDEOLOGÍA POLÍTICA

“El globalismo no es globalización, sino una demoledora ideología que supone el más ambicioso proyecto de ingeniería social y control total en curso. Institucionalizada en organizaciones que, por definición, no tienen ni patria, ni territorio, ni pueblo, esta ideología pretende parir un régimen político antidemocrático de alcance global”.

Globalismo: Ingeniería Social y Control Total del Siglo XXI. Agustín Lage. Harper enfoque (2024). 589 pg.

Donde finalmente se pierde la soberanía nacional… Recordemos que “locombia” es reconocida, a nivel global, como el país de las chuzadas y de los seguimientos ilegales – léase: programa Pegasus, con un costo de US$12 millones, al parecer, durante el gobierno de Iván Duque Márquez – cuyo propósito inicial era la lucha contra el crimen organizado y el multicrimen. Reconociendo que a la fecha se han obteniendo buenos resultados.

Sin embargo, al parecer existe una versión, para uso "doméstico", utilizada inicialmente para espiar a la oposición, al interior del mismo gobierno y en general a una determinada población objeto de estudio por parte de los organismos de seguridad del Estado o por particulares.

Desarrollando otras líneas de investigación, a lo mejor por razones personales, políticas, religiosas o culturales (creadores digitales), veedores ciudadanos y lideres en general, que por su actividad podrían presentar una amenaza para el statu Quo, o simplemente el haber sido clasificados como “sospechosos” o de mal recibo (le cayó mal) por parte del operador de turno desde las ciudades.

Al tiempo que quedan expuestos a vigilancia y seguimientos legales o ilegales, bajo – como otra “modalidad” - el supuesto de hacer parte de grupos de personas protegidas o bajo vigilancia ilimitada... ¡vea pues!

En todos los casos esas personas naturales o jurídicas, que en general han perdido la privacidad y en algunos casos se les intenta coartar o intimidar a través de operaciones psicológicas.

Para lograrlo hacen uso de sofisticadas salas de escucha o de vigilancia personal: alquilando apartamentos cerca del sujeto objetivo, oficinas de seguros, salones de belleza, barberías o boutique como fachadas, infiltrando trabajadores en almacenes de cadena, consultorios médicos y en general todo lo que tenga que ver el contacto con el público.

Hasta el vecino informante, que utiliza costosas cámaras de vigilancia externas y por esa actividad y como retribución recibe dinero o pagos en especie, el que se dedica a fisgonear al vecindario y/o al sujeto o activo “sospechoso” generalmente porque le cae mal, o recibió la orden de hacerlo… Al mejor estilo de la dictadura de Nicolás Maduro Moros.

Actividades clandestinas, de toda índole, de las que son víctimas desde el presidente, los expresidentes, ministros, exministros, sin contar, por lo extenso, el resto de la fauna político/administrativa, empresarios, comerciantes y en general el ciudadano del común. ¿incremento de las teorías conspirativas?

Existen casos documentados que derivado del acoso – ya sea físico o psicológico - el sujeto afectado termina presentando trastornos de la personalidad – mentes frágiles y autodestructivas - abuso de alcohol y/o sustancias psicoactivas; o incluso casos extremos donde el sujeto acude, por depresión y pánico, al suicidio.

En general y dependiendo del perfil psicológico del sujeto investigado, la operación tiene como propósito extraer información – de hecho, en algunos casos esa información es compartida o vendida al mejor postor - inclusive de sus familiares y/o amigos y en algunos casos es reclutado para convertirlo en informante.

Todo lo anterior tiene como propósito controlar al individuo o grupo de individuos aprovechando las nuevas tecnologías de la información en esta era digital y la robótica.

¿DE LA ORDEN PRESIDENCIAL O DE LA CORRUPCIÓN ADMINISTRATIVA?

Siguen en orden de suprema importancia los generalísimos – en retiro forzoso, vueltos a reintegrar y al parecer vinculados a recientes escándalos - por decir lo menos y de todas las fuerzas; ahora mismo al parecer sirviendo, con esa información clasificada, a los grupos armados ilegales en un escenario ficticio de la fracasada Paz Total…   

En este punto un (1) candidato a la presidencia de la República en relación al más reciente escándalo manifestó que el presidente estaba intentando conformar algo equivalente al “Cartel de los Soles” que opera Venezuela. Recientemente declarado por los Estados Unidos de América, como grupo terrorista. 

DE LA FIJACIÓN DEL SMMLV

Ahora bien, con el propósito de continuar con el contexto en el asunto que nos ocupa hoy, como es la fijación, al parecer por decreto, del nuevo Salario Mínimo Mensual Legal Vigente (SMMLV) para el 2026.

Debemos acudir a la entidad que tiene como misión el desarrollo e implementación de la política monetaria que dada su independencia es clave para marcar la pauta en materia de desarrollo y crecimiento del país. 

EL PAPEL DEL BANCO DE LA REPÚBLICA

En estos momentos, parte del contexto en el que se está moviendo – por aquello de las expectativas que tienen que ver con las proyecciones en relación al comportamiento de la inflación para el 2026 y 2027 – la Junta Directiva del Banco de la Republica y sus cinco (5) codirectores.

Abordan asuntos – a la espera la opinión pública del informe del próximo nueve (9) de diciembre – que tienen que ver directamente – en relación a la fijación de la tasa de referencia – con el comportamiento macroeconómico de la economía colombiana.

Lo más probable abordando variables como: inflación actual y proyectada, crecimiento del PIB, tasa de desempleo, evolución del mercado laboral y la estabilidad del mercado financiero y cambiario entre otros indicadores.

Recordemos que el crecimiento del PIB del tercer (3) trimestre de 2025 equivale al (3.6%), obedeció al incremento del gasto público del (14.2%) y al gasto familiar que seguramente será mayor por las festividades de fin y principio de año 2026.

En todos los casos imposible, el primero (1), de sostenerse con las actuales condiciones fiscales y financieras.

De hecho, el Banco Emisor, reconoce el buen resultado de las operaciones financieras en el manejo de la deuda pública por parte del Ministerio de Hacienda y Crédito Público.

“Derivado de la recompra de bonos, el ahorro fue de US$163 millones entre 2025 y 2026 y en el canje interno de TES el ahorro adicional para 2025 asciende a $1.7 billones de pesos”. Tomado de IA.

El contrasentido es que ese ahorro prácticamente - quedando pendiente importantes obras de infraestructura vial -  se destinó al gasto público en administración pública y defensa… ¿estamos hablando de la compra de los aviones de combate? ¡negativo el civil!

Regresando al gasto público… Lo anterior está estrechamente relacionado o mejor se explica, lo que a la postre tendría que ver con los efectos de la fijación del nuevo SMMLV con el entorno macroeconómico y de seguridad  por el que atraviesa la nación.

Adicionalmente tendría como punto de referencia temas todos que están estrechamente correlacionados en una compleja ecuación compuesta de variables que suman, restan, dividen y multiplican.

Como son: la incertidumbre política, el comportamiento del gasto del gobierno, el gasto de los hogares, el ingreso de las remesas, la expansión monetaria, el recaudo tributario (evasión y elusión de impuestos), el déficit fiscal, déficit de cuenta corriente y balanza de pagos (impacto de los TLC), entre otras variables que son casi todas elaboradas por el DANE y monitoreadas por el equipo económico - los cinco (5) coadministradores - del Banco Emisor.  

BANREPÚBLICA REDISEÑA UNA NUEVA POLÍTICA MONETARIA

Adicionalmente, el Banco al parecer se acoge a un proceso de replanteamiento - menos ortodoxia y heterodoxia - en el diseño de la política monetaria de cara a los desafíos – como por ejemplo la actual crisis fiscal y la enorme deuda pública, que podría obligar a una nueva refinanciación de la misma ante los organismos internacionales, recomendación hecha desde la pandemia por el FMI y el Banco Mundial a los países de América Latina y el Caribe (LATAM) – de riesgo país en el corto mediano y largo plazo.

Lo anterior significaría, es nuestro criterio, la importancia del porcentaje de incremento que tenga como base y que explique el nuevo SMMLV.

Y no por razones políticas, camino de elecciones presidenciales y legislativas, como lo podrían estar planteando, Petro Urrego y su gabinete ministerial, en el sentido que el incremento rondaría los dos (2) dígitos.

Sin embargo, también hay que tener en la cuenta que el incremento histórico del SMMLV ha estado por debajo de las expectativas de un salario justo - desde hace quince (15) años las centrales obreras propusieron un incremento del 12% - que de alguna manera dinamice la economía colombiana. ¡palo si bogas, palo si no bogas!

Cuyo verdadero propósito por aquello de la estimación de la productividad laboral, sea proteger la industria (aparte de la exención de impuestos), haciéndola, con el transcurso de los años, poco productiva y competitiva la industria nacional.

Lo que en cierta medida explicaría la actual crisis del neoliberalismo en materia de justicia social y redistribución de la riqueza. 

De hecho, la industria y el banco, por fortuna, lo han entendido así; de ahí la importancia que los equipos económicos, de los cinco (5) más opcionados candidatos a la presidencia de la República, estudien con detenimiento “El Informe Nacional de Competitividad 2025-2026”. Elaborado por El Consejo Privado de Competitividad.    

¿POR QUÉ BANREPÚBLICA MANTIENE LA META DE INFLACIÓN EN EL 3%?

Represando a la fórmula del Banco de la República…Cuya meta, durante décadas, ha sido el 3% en la inflación acumulada en un determinado periodo de tiempo.

Porcentaje que es visto por ellos como la base con la que se mide la salud de la economía colombiana (economía en desarrollo); que en términos comparativos es prácticamente la misma, la tasa, con la que se mide la economía norteamericana, siendo un país desarrollado e industrializado y potencia mundial.

Vale entonces formularnos la siguiente pregunta ¿es ese el porcentaje de inflación del (3%) el que realmente mide la salud de la economía nacional?

Que posiblemente estaría por debajo del comportamiento real de esa inflación del 3%, en una economía hasta hace poco “relativamente” sana, dadas las condiciones macroeconómicas de un país como el nuestro, insistimos, en desarrollo.

Pudiendo ser, en las estimaciones, un poco más alta sobre todo por los desafíos de país en materia fiscal y financiera. ¿o estaremos errados en la apreciación?

Sin tener en la cuenta la baja productividad y competitividad de la industria nacional, por aquello que importamos - bienes y servicios que podríamos producir internamente - mucho más de lo que exportamos. insistimos, son los efectos colaterales de los Tratados de Libre comercio (TLC), suscritos con USA y otros paises, desde el gobierno de Cesar Augusto Gaviria Trujillo, el de la apertura económica.

Aparte del hoy (durante el actual gobierno) relativo poco peso de una política económica extractivista (minería a gran escala) por lo menos desde principios de siglo pasado y adicionalmente dependiendo de las actividades económicas del sector primario (agrícola).

UNA INFLACIÓN SUBYACENTE QUE TIENDE AL ALZA

La Junta Directiva según los resultados obtenidos a noviembre certificó una tasa de inflación del 5.51% y según cálculos se esperaría cerraría el 2025 con el 5.15%; aparte de un déficit fiscal entre el 7.6% y el 8% del PIB.

Porcentaje de inflación que influye alimentos, servicios públicos y transporte (valores tóxicos), de ahí el que insistamos – sin pretender mostrarnos como arrogantes - en que la base de medición, que sirve comparativamente no debería ser del 3%.

Surge la siguiente pregunta ¿habría adicionalmente que redefinir el cálculo que arroja el valor real del IPC?

Regresando a los indicadores macroeconómicos… a lo anterior – visto desde el contexto de la fijación del salario mínimo – habría que sumarle a la nueva tasa esperada de interés, la inflación al cierre de la vigencia fiscal 2025.

En relación a lo anterior, el Banco de la República recomienda que el incremento del salario mínimo no sea superior a la inflación del periodo, más la cifra de la Productividad Total de los Factores (PTF) que al tercer trimestre se fijó en el 0.91% la que explica parte del avance acumulado, al parecer, del 2.91%.

Lo anterior significa que estaríamos hablando de un incremento entre el 8.06% y el 8.5% del SMMLV, que sería lo ideal, según Banrepública. Dato no oficial, a la espera del informe del próximo 9 de diciembre por parte de Banrepública.

Ahora bien, al parecer fuentes autorizadas de gobierno estarían hablando de un incremento del SMMLV de dos (2) dígitos…

Basados en el último dato, como expectativa, Banrepública presume, aparte de otros indicadores: una posible escalada inflacionaria; que en un primer (1) momento generaría la pérdida de poder adquisitivo de la moneda (peso colombiano).   

Donde se presume, el nuevo SMMLV, fijado por decreto, afectaría los intereses (visto desde la productividad laboral entre otras variables) de los conglomerados económicos y financieros que son los dueños de este país.

¿es válido concluir que son los trabajadores, los finalmente más favorecidos con un incremento, que se espera será por decreto, de dos (2) dígitos en el valor del SMMLV? O ¿será un arma de doble filo?

LA TORMENTA PERFECTA Y EL SALARIO MÍNIMO

Definido el calendario de negociación del salario mínimo para el 2026 – léase acuerdo tripartito – espacio para negociar el incremento; que da comienzo el próximo primero (1) de diciembre de 2025. Tomado: de Valora Analitik.

Por parte de la Comisión de Concertación de Políticas Salariales de la que hacen parte: los representantes de las entidades del Gobierno Nacional, centrales obreras y gremios.

Sin embargo, en relación al ambiente político que explora Petro Urrego, lo más posible es que ese incremento del SMMLV se fijará por decreto el próximo 30 de diciembre.

Este es el calendario:

(i): el 5 de diciembre: el DANE revelará el nuevo dato de inflación. (ii): el 9 de diciembre: el Banco de la República, entrega el informe macroeconómico y presentará propuestas. (iii): el 15 de diciembre: vencerá el primer (1) plazo de definición del SMMLV, seguido de rondas diarias de negociación. (iv): el 30 de diciembre: se fijará por decreto.

Regresando a nuestra reflexión… Es común el preguntarse, el estudiante iniciado en las facultades de ciencias políticas y económicas, en relación al asunto que nos ocupa hoy.

¿cuál es el resultado esperado en relación al comportamiento, generalmente errático los fines de año, en las bolsas de valores, variación del precio del dólar, o de los principales indicadores macroeconómicos de un país en desarrollo, cuando la economía queda expuesta a desastres naturales que afectan la infraestructura vial, cambios climáticos que afectan las cosechas, escalamiento de conflictos internos con actores armados por fuera de la ley, mega-escándalos de corrupción de todo tipo, crisis de la salud, de las pensiones, la inestabilidad política y económica, al comportamiento errático de los flujos de capital (salida de capitales), limitado y/o escaso el crédito de fomento a la vivienda y a la industria en general, una tasa de usura del 25.02% efectivo anual, crecimiento de la deuda pública externa en relación al PIB que estaría entre el 49.2% y el 63%, y de liquidez y al crecimiento constante de los tipos de interés de los mercados emergentes vecinos entre otros males que aquejan nuestra democracia participativa?

LA BAJA PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD DE LA INDUSTRIA NACIONAL

Siendo la manera más fácil e incorrecta de explicarlo a través de las bodegas del gobierno (crecimiento del PIB del 2.9%) y del establecimiento (crisis fiscal y financiera), cuando en la práctica todo ello obedece a una razón muy “objetiva” que se origina en la incertidumbre social y económica del actual gobierno.

Reconociendo que en parte tienen alguna razón por aquello de un tercer (3) año de escándalos de corrupción, muy a pesar de la “mejora” en la ejecución presupuestal durante este 2025 del gobierno de Gustavo Francisco Petro Urrego.

Al tiempo que tampoco explica, o mejor intenta ocultar, la baja productividad y competitividad de la industria nacional y del incremento en las importaciones de bienes y servicios – Léase: balanza comercial y de pagos deficitaria, la poca capacidad de ahorro de las familias que impiden alimentar el ciclo de una nueva demanda de bienes y servicios que estimularía; siempre y cuando,  como el deber ser (proposición normativa), no sea a través de las tarjetas de crédito - que deberían de estarse produciendo a nivel nacional.

Noticias socioeconómicas creadas artificialmente, desde las dos (2) orillas (gobierno/oposición) por las bodegas que actúan cada una en su propio laboratorio social.

Que al final buscan ya sea la continuidad del actual gobierno o un cambio (gobierno de transición) de cara a las próximas elecciones para Congreso de la República y Presidencia.

Dicho en otras palabras, manipulación, a través de los medios de comunicación oficiales y/o privados, del imaginario colectivo.

Surge entonces, desde el rigor filosófico, preguntarse…

¿Qué es y que significa la incertidumbre? Y es aquí, en este orden de ideas, una posible respuesta…

Siendo toda aquella acción u omisión, que emprende el estado o los particulares que tiene como propósito la manipulación de las emociones que intentan guiar las decisiones de los gobernantes de turno, de los industriales, empresarios y de la misma opinión pública en general.

Lo anterior significa que, acudiendo a la presión psicológica, manipulando el imaginario colectivo, a través de los medios masivos de comunicación, noticias a medias (pseudo-verdades) o falsas, generalmente controlados por el Establecimiento o por el dictador de turno - que en algunos casos viene a ser prácticamente lo mismo – se logra potenciar esa “incertidumbre”.

Lo que generalmente conlleva a la desconfianza o temor del colectivo – léase bolsa de valores o accionistas de empresas, fusión o desagregación empresarial, revaluación o devaluación del peso o inflación al alza del periodo – lo que hace que el “controlador” cumpla con sus objetivos y casi siempre se sale con las suyas. Crear pánico financiero y político.

También significa desarrollar toda una estrategia corporativa, con mucho recurso de capital generalmente extranjero, para tomarse el control de las acciones de una empresa ya sea para hacerse más rico y/o quebrarla para venderla.

Ganar o sorpresivamente perder unas elecciones, presentarse como vencedor o como víctima en una coyuntura político/administrativa; para posteriormente obtener, en una fase superior, el control de un sector o de toda la economía de un país; ya sea desde la oposición o desde el mismo gobierno. 

Observado lo anterior desde el plano doméstico nacional, regional, departamental o municipal podemos citar un (1) solo ejemplo buscando, en esta ocasión, el más trágico

¿En cuántas ocasiones Gustavo Francisco Petro Urrego y su equivalente Nicolas Maduro Moros adujeron planes en su contra en los que supuestamente se buscaba asesinarlos? ¿Buscaban incrementar el indicador de popularidad? ¿O ahora mismo y en un futuro ser extraditados? Por lo pronto ya fueron incluidos en la Lista Clinton.

Visto desde otra perspectiva… No era el propósito, de ambos, el crear un ambiente político enrarecido para cada uno justificar, citando un solo ejemplo, la presencia de tropas de Estados Unidos de América y de Rusia, iranies o chinos en cada uno (1) de sus respectivos paises.

O para alimentar un conflicto interno o fronterizo (zona económica binacional) que al final perjudicaba, más, la economía de ambos países y solo por la colosal egolatría y los temores de ambos gobernantes hoy en el radar de la justicia norteamericana.

¿AUMENTARÁ LA PRESENCIA DEL ESTADO NORTEAMERICANO DERIVADO DEL FRACASO DE LAS NEGOCIACIONES SOBRE LA PAZ TOTAL?

Sin conocer la respuesta es sano y necesario formularnos esa anterior pregunta.

LA INCERTIDUMBRE

Todo lo anterior tenía, y tiene, como propósito subrayar la importancia de la palabra “incertidumbre” cuando la intención, tiene sus raíces y es fraguada desde la oposición o desde el mismo gobierno de turno.

Es crear confusión para así obtener beneficio en este caso del entorno macroeconómico en relación a las decisiones que – Petro y el Congreso - tienen que tomar que aparentemente repercuten en lo industrial y empresarial – léase gremial – frente al próximo incremento en el salario mínimo. ¿Se fraguan teorías conspirativas para mostrar resultados?

Para citar solo un par (2) de ejemplos visto cada uno desde las dos (2) orillas.

Y es lo que tiene que ver: lo primero (1): con el aparente fracaso de una nueva reforma tributaria – salvo la reciente propuesta de la oposición - que buscaba mayores ingresos – o finalmente echarán mano de más impuestos a través del IVA entre otros, cuando lo propio era haber gravado, con impuestos progresivos a los más ricos entre los ricos o a personas naturales con altísimos ingresos.

Y lo segundo, la incertidumbre: la generación de nuevos empleos que se logra a través de una mayor productividad y competitividad de la industria nacional.

Bajo la premisa, hoy puesta sobre la mesa de análisis y discusión, de no incrementar, sobre la base de la inflación acumulada, en más de tres (3) puntos el SMMLV.

Según ellos considerando un salario justo y equitativo para 3.3 millones de trabajadores asalariados que lo devengan y 10 millones que devengan menos del mínimo.

Lo anterior, hoy finalizando la semana lo más probable y favorable – visto desde el gobierno que hace campaña para quien lo suceda en la presidencia - para el trabajador que seguramente, dado el entorno político, gremial y empresarial, se espera será fijado por decreto presidencial en un porcentaje que giraría entre el 10% y el 12%.

Aparte de lo anterior durante el 2026 se debería incluir, de nuevo, en la discusión, la disminución de los salarios a los congresistas, la reforma agraria, continuar con la reforma a la salud y a las pensiones sin verlo hoy como el otro fracaso de Petro Urrego, así como, insistimos, el fracasado proceso de la PAZ TOTAL.

Todo esto tiene, entre otros, en estado de alerta máxima al Establecimiento; que, en general, teme perder poder e influencia. ¿Estamos frente a un nuevo orden, político, económico y social? 

Temas que, hoy, pareciera estar en un segundo (2) plano – pero no es así - en relación con los indicadores de desempleo, inflación, devaluación o revaluación del peso, reservas internacionales y deuda pública y privada.

Por fortuna, según los expertos en la materia, se avizora un cambio en el diseño de la política monetaria del Banco de la República. ¡enhorabuena!

En todos los casos, aparentemente sigue desplazándose en las profundidades el gran tiburón blanco cuyo propósito es continuar favoreciendo los intereses de los conglomerados económicos y financieros.

Muy a pesar del “calculado” nuevo orden en materia política, económica y social que se fragua desde otros centros de poder en ascenso.

EL SISTEMA FINANCIERO ENGULLE LA RENTABILIDAD SOCIAL

Está entonces claro que a pesar de la presión del gobierno y el país cerrando con una inflación del 5.51%, sigue siendo la meta del Banco Emisor mantener como meta lograble la tasa del 3%.

Válido, este último porcentaje, para los Estados Unidos de América e ilusorio, aunque persiste la duda razonable y metódica, que igual lo sea para los estándares de la economía colombiana.

En especial por aquello que se certifica, para fin de año, una tasa de usura del 25.02% efectivo anual; recordemos que un porcentaje significativo de las compras de las familias se realiza a través de tarjetas de crédito o el crédito a "cuenta gotas".

Regresando a una nueva política monetaria… Lo que se esperaría vayan a ser suficientes las medidas adoptadas y por adoptar que le permita al Banco Emisor avanzar en el cambio hacia una nueva política monetaria frente a la actual que sugiere ser contracíclica... Que no afecte el crecimiento y desarrollo sostenible y sustentable con responsabilidad social y ambiental del país en su conjunto.

Donde está claro que la rentabilidad social que de ello se deriva hoy los engulle – por aquello de la voracidad - los conglomerados financieros que controlan la economía del país.

Posiblemente fijando, Banrepública, una tasa de referencia del 9.5% al cierre de la vigencia fiscal 2025; esperando del otro lado por parte del gobierno fijando por decreto, y como contrapartida, un incremento justo y no desproporcionado del SMMLV. 

Que, dado el actual modelo neoliberal a su vez están relacionados, lo que de alguna manera teñiría – las futuras decisiones de Banrepública - con las políticas que imparte – no leer impone - la OCDE, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional entre otros.

Adicionalmente ya, de nuevo, se empieza a escuchar la proximidad de una eventual nueva recesión o estanflación a escala mundial. Asunto al que se oponen los Estados Unidos de América desde el gobierno del demócrata Joe Biden.

Recesión a nivel nacional que según nuestra lectura, bajo el riesgo de equivocarnos, no es otra cosa que, sí, es una etapa previa a la que los estudiosos de las ciencias económicas denominan “proceso estanflacionario”.

Al que posiblemente avanza económica colombiana; y es donde tiene que actuar Banrepública como freno de mano frente al posible desbordamiento de la inflación. En lo que mucho tendría que ver Gustavo Francisco Petro Urrego, en caso que fije por decreto el nuevo SMMLV.

Se requiere entonces mucho análisis – escuchar al Banco de la Republica - con calma y moderación.

Regresando al concepto de estanflación... Según la literatura económica es una “Situación económica de un país que se caracteriza por un tipo de estancamiento económico a la vez que persiste el alza de los precios y el aumento del desempleo”.

Ya que, parte de esta realidad macroeconomía, contrario a lo esperado, por el modelo monetarista de Banrepública, se resuelve retomando el incremento lento pero progresivo de las tasas de interés (empezando con el 9.5%) buscando que la inflación del período que se incrementa, retroceda y termine ubicándose, por fin, en el 3% en el corto o mediano plazo. 

Reconociendo que el problema es estructural, visto desde el sistema productivo, ya que se muestra como poco productivo y de baja competitividad en el mercado nacional e internacional…

Más el impacto frente a ¿Cuál será el nuevo Salario Mínimo Mensual Legal Vigente SMMLV para el 2026? en una economía cuyo PIB no va a crecer, eso creemos, más allá del 2.3% y 2.6%.

De posiblemente desacelerarse por aquello de mantener las mismas y próximas políticas proteccionistas del gobierno Trump para el 2025-2029, donde lo ideal sería un arancel cero para los productos agrícolas que exportamos.

Sin perder de vista que para el 2026 se podría presentar, de darse un gobierno de transición, un estadio del incremento de la polarización social, derivado de marchas y protestas, aunado el posible recrudecimiento de conflicto armado en el país profundo.

Finalmente aunque en teoría, y sin estar en el marco del presupuesto general de la nación,  para el 2026 se esperaría un porcentaje de incremento entre el 10% y el 12% del SMLMV.

Aunque, sin ser expertos, es imposible – por lo contraproducente para la economía en su conjunto - que se fije en $1.800.000.oo.

Teniendo como meta – el Banco de la República - una inflación del 3% (hoy en el 5.51%, pudiendo terminar en el 5.15%) y un indicador de crecimiento del 3.1%, cuando en la práctica estaría entre el 2.3% y 2.6%. ¿cuadran o no las cuentas del Banrepública?  

Lo que nos obliga a la pregunta final… ¿será que de eso tan bueno, si dan tanto? Eso no lo esperamos…Amanecerá y veremos.

Apostilla: espere muy pronto la segunda (2) parte. 

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