sábado, 30 de mayo de 2015

TEMA DE CIUDAD - EL SÍNDROME DEL HD

Éste es uno de esos temas que hay que “tratar” con instrumentos quirúrgicos de alta precisión; por aquello que allí se ven representados, en el multi-mencionado  Hospital Departamental, los intereses de todos aquellos actores que intervienen – de diversas maneras - en el confuso funcionamiento de ese régimen de la Salud en la ciudad de Cartago en el Norte del Valle.

Donde todos - querellantes y querellados - defienden con tecnicismos jurídicos, administrativos y financieros y con argumentos casi que convincentes “su parte de la verdad”  y sus “derechos adquiridos” en ese enorme presupuesto.

Flujos de caja mayor y menor que desde hace décadas se convirtieron en un jugoso botín del que todos desean mantener una “pequeña” parte.

El problema se hace mas difícil de abordar y de visibilizar no para mostrarlo como un grave problema social, de hecho hay que reconocer el enorme esfuerzo de la veedora en salud, la líder cívica Emma  Vélez Toro y por supuesto el abogado y veedor en servicios públicos domiciliarios Héctor Fabio García García, los dos de alguna manera – y tal vez todos los que opinamos – se han convertido en altavoces para llamar la atención al ciudadano del común sobre un problema que muy pocos comprenden, difícil de solucionar sin voluntad política, y del que muchos se siguen lucrando día a día.  

La otra visibilizarían es aquella que intenta entender porque una empresa que presta servicios de salud y que recibe cuantiosos recursos del departamento y la nación se encuentre colapsada y aparentemente sin salida.

El problema tiene solo dos posibles soluciones: liquidar o reestructurar el HD, con un par de componentes adicionales la voluntad política y el acatamiento jurídico.   

Recordemos que al momento de liquidar - por los mismos motivos actuales - el Hospital Sagrado Corazón de Jesús mediante Ordenanza No. 005 del 12 de Enero de1996 al nuevo ente, tal parece, se le trasladaron los pasivos laborales y pensionales de los trabajadores - por aquello de los derechos adquiridos mediante convención laboral y exigidos por el sindicato de trabajadores de ese entonces. Primer craso error.

Según Decreto 0944 de 1999 se ordenó su liquidación tal parece con unas inconsistencias, el resultado, a la nueva entidad Hospital Departamental de Cartago Empresa Social del Estado no se le definió la naturaleza jurídica - técnicamente quedaron funcionando dos hospitales – y desde su creación empezó a funcionar con un “déficit” sin aprovisionar contablemente y mucho menos sin fondear ese antiguo pasivo laboral y pensional.

Lo anterior afectó las proyecciones financieras y su viabilidad económica en el mediano y largo plazo; aclarando que ese pasivo es solo una parte del problema.

Igual de complejo, desde esa fecha, es el manejo administrativo que se le ha dado al HD, la tercerización de muchos de sus servicios de complejidad baja y media, las órdenes de prestación de servicios, gasto de funcionamiento creciente y baja inversión, etcétera.

Mediante decreto extraordinario No. 0496 de 2003 se derogó el decreto 0944 de 1999 y se recuperó la ordenanza 005 de 1999; mientras todo eso ocurría a dicha institución no se le asignó presupuesto, no se determino su organización. Pregunta ¿Cómo funcionaba? ¿Acumulando pasivos?

Mediante decreto 1035 de 2003 el Gobernador del Departamento recibió los  bienes muebles e inmuebles, personal a cargo, pasivo prestacional del sector salud, presupuesto, inventarios y demás. Empezó a funcionar con el mismo problema y agravándose.

Nada sabe la opinión pública que ocurrió y como funcionó la institución entre el 2003 y el 2011; de hecho, se presume, seguían llegando las transferencias del régimen subsidiado en salud como rentas cedidas y Fosyga.

Al cierre fiscal del 2012 quedó claro que el Departamento no podía atender el enorme déficit de un poco más de $12.000 mil millones más los gastos de funcionamiento (nominas y prestaciones) y a razón de $800 millones mensuales.

Sobre esta última cifra calculemos - sin información oficial - aproximadamente la deuda actual con corte al mes de abril nos da $22.400 millones de pesos más, para la presente vigencia fiscal 2015.

Sin contar los gastos generales (mantenimiento, materiales y suministros, entre muchos otros) y de inversión necesarios para apuntalarlo financieramente; lo que fácilmente nos llevaría a una cifra cercana a los $60.000 millones de pesos aproximadamente, menos los últimos $6.000 millones y otros giros del Departamento la cifra queda aproximadamente en $50.000 millones como deuda pública, los que debieron, gran parte, quedar incluidos en el acuerdo de reestructuración de pasivos del departamento.

En este delicado tema los protagonistas son muchos: las exigencias desde el pasado remoto del sindicato de trabajadores, los políticos de turno – durante los últimos 25 años - los administradores y directivos que por acción u omisión han impedido su desarrollo y los acreedores; pero como balance social el más afectado – se le vulneran sus derechos fundamentales  - es el ciudadano del común, aquella población vulnerable que depende de un Sisben para que no lo dejen morir.

Para finalizar podemos concluir que el alcalde municipal y el que se posesione no tienen nada que ver en este asunto; el gobernador actual con el sol a sus espaldas y con la próxima ley de garantías, poco o nada podrá hacer.

Con toda seguridad los candidatos a la gobernación en especial los dos con más opción de llegar por el Partido de la U y el Partido Liberal, tendrán propuestas muy  concretas que en su momento serán materia de análisis en esta columna de opinión.

La agonía se prolonga, por ahora se plantean dos desafíos ¿Liquidar  o reestructurar el actual HD?  En el primer caso, con seguridad, la Gobernación asumiría el pasivo pensional y en la segunda continuaría cargando con todo el funcionamiento del Hospital Departamental con un síndrome que no es local sino departamental.

Con cabeza fría y mayor información estaremos más cerca de la respuesta. Amanecerá y veremos.

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