sábado, 21 de diciembre de 2024

EL SALARIO MÍNIMO (2025) – SEGUNDA PARTE

 

De nuevo, como siempre sucede, finalizando el año se abre el debate, para muchos un diálogo entre sordos, sobre la determinación del salario mínimo mensual legal vigente (SMMLV) para la vigencia fiscal 2025. 

HACE CATORCE (14) AÑOS EL SALARIO MÍNIMO COMO INDICADOR DE POBREZA

Si nos moviéramos a través de un portal que controla el espacio-tiempo; y retrocediéramos catorce (14) años nos encontraríamos con el siguiente escenario y las más crudas revelaciones.

Hasta el día de ayer, 15 de diciembre de 2010, se extendió la puja histórica entre el gobierno nacional, la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), y los sindicatos que no llegaron por enésima vez a la mesa de negociaciones con una sola propuesta. ¿De verdad somos un país en desarrollo? ¿Quién o quiénes son los responsables?

Ya que la CUT propone el 12%, la CTC el 9.5% y la CGT el 7.76%, situación está que les restó poder de negociación - por fortuna hoy sucede todo lo contrario - entonces impera el viejo truco de divide y reinarás en una aparente alianza de algunos sectores del movimiento sindical (centrales obreras) con el mismo gobierno, y éste último que plantea el 2.7% de incremento salarial.

Regresando al presente (2024) hoy terminando semana, la situación pareciera un tanto diferente, pero en contexto es exactamente la misma puja por determinar el SMMLV.

Sin haber dado término a la concertación sobre el ajuste del SMMLV para un poco menos de 3.1 millones de trabajadores y un indeterminado, en millones, número de trabajares informales que ganan menos del mínimo o de 5 dólares diarios.

Donde Acopi planteó un incremento de 6.83%, las centrales obreras propusieron el 12%, mientras que el sector empresarial fino y astuto no entregaron una cifra para alimentar el debate… Tal parece por aquello que... "todo lo que digan sería usado en su contra". 

¿Existirá algún acuerdo en secreto entre el gobierno y los conglomerados económicos?  Por aquello de hagámonos pasito Gustavo…No lo creemos.

Después de esa fecha limite - 30 de diciembre - se espera que el Gobierno Nacional tercie la disputa bizantina y mediante la expedición de un nuevo decreto Presidencial que fijará el nuevo salario mínimo para los trabajadores colombianos el que posiblemente se ubicara entre el 9% y el 10%.

Si nos atenemos al posible nuevo valor del SMMLV aproximadamente se acercaría a $1.417.000.oo pesos; en promedio el empobrecido trabajador recibirá $47.233.oo diarios es decir mal contados 10.84 dólares diarios, y prácticamente el mismo valor de hace un año, ya que la diferencia rondaría los dos mil (2.000) pesos.

Más el auxilio de transporte que de aumentar en la misma proporción seria de $176.580.oo pesos; para un total de $1.593.580.oo como el nuevo SMMLV.

Si a la cifra anterior le aplicamos (indexamos) el 5.15% de inflación al cierre del 2024; el incremento real equivaldría al 4.85% es decir de alguna manera corregiría parte de la pérdida del poder adquisitivo de la moneda. Incremento que por nada tiene de histórico. Y se convertiría en un nuevo discurso populista y engañoso.

Ahora bien, es necesario subrayar que en dicho incremento del 4.85% no se incluye, en la ecuación, el incremento mensual de la gasolina; como resultado de la prácticamente eliminación - tal parece, desde el anterior gobierno - del Fondo de Estabilización del Petróleo y los Combustibles.

Anterior hazaña fraguada por Iván Duque Márquez… Entonces la primera pregunta sería ¿Y ese incremento realmente para que sirve sino para corregir parte de la pérdida del poder adquisitivo de la moneda durante la vigencia fiscal 2025?

Entonces vale preguntarnos... ¿Hasta cuándo será real el incremento de 10% del SMMLV? 

Por favor en este punto releer… Los dos (2) últimos capítulos del Libro - Breve Historia de la Igualdad – de Thomas Piketty (2021) editorial Ariel: Salir del Neocolonialismo (pg.243) y Hacia un Socialismo Democrático, Ecológico y con Mestizaje Social (pag.271).

De hecho El Banco Emisor espera que la economía crezca un 3% el próximo año; y los académicos insisten que en mayor proporción se incrementará, por aquello del actual modelo económico proteccionista, el subempleo y en general la economía informal que equivale al 46% del total del empleo global (2010) y actualmente en más del 52%.

Y es toda aquella población que sobrevive del régimen subsidiado en salud y de la caridad – léase: transferencias monetarias - del Estado.

Regresando al 2024...Frente a esta realidad resulta mejor negocio para los empresarios mantener esa fuerza laboral en la informalidad, o clandestinidad, por aquello de no tener que pagar parafiscales y demás impuestos. Así se haya aprobado una reforma laboral la que entrará en vigor en junio de 2025.

Continuando con el Banco Central cuyos funcionarios - Junta Directiva del Banco de la República - viven esclavos del cumplimiento de la meta inflacionaria y que con orgullo manifiestan que ésta se encuentra por debajo del 5.15% y hacia el mediano plazo acercándose a la meta del 3%.

Vale entonces preguntarnos… ¿Qué variables utilizan para calcularla? O ¿Será un discurso populista y engañoso?

Ya que en nuestras cuentas domesticas prácticamente no se tiene en cuenta el alto costo de los servicios públicos domiciliarios: energía, agua, aseo, gas y alumbrado público; sin tener en cuenta los artículos para el aseo personal y del hogar que representan casi que el 60% del costo del valor total de la canasta familiar. Entonces ¿Para qué sirve entonces el salario mínimo?

De igual manera el anterior cálculo no tiente previsto aquellas unidades familiares que por esnobismo y comodidad usan de manera compulsiva y desarrollan mayores consumos innecesarios a través de las tarjetas debito (sumar cuota de manejo) además del crédito que tienen un interés de usura hasta el 29.49% efectivo anual. Hoy dejando por fuera el popular "cuenta a gotas" que saca de líos diariamente a millones de colombianos.

La pregunta es: ¿En el cálculo de la inflación se tiene en cuenta estas variables? Y de ser cierto ¿Cómo llegan a una cifra inflacionaria del IPC acumulada anual del 2.37%? proyectada para el 2010. Léase Índice de Precios al Consumidor. ¿Cómo lo hacen?

Recordemos que en la actualidad (2024) la cifra proyectada de la inflación ronda el 5.21% o menos. Y el crecimiento del PIB durante el último trimestre fue del 2.0% y seguramente el acumulado será menos de un dos (2) puntos. 

La gran primera conclusión es que el actual salario mínimo se “gasta” principalmente en carne, huevos, granos, frutas, verduras, existiendo una gran mayoría que utiliza la compra diaria a través del crédito semanal en la tienda de barrio popular; tampoco perdamos de vista que la inflación de la tienda generalmente está cuatro (4) puntos por encima de la data oficial.

Frente a este dilema de determinar la tasa de crecimiento para el nuevo salario mínimo, existen dos (2) posiciones totalmente opuestas; la primera y es el cálculo técnico de la Acopi que habla de un 6.83% y las centrales obreras proponen el 12%. El problema es que ninguna interpreta la realidad económica y social del país.

Y como si lo anterior fuera poco, si le aunamos una posible temporada invernal para comienzos del año; entonces nos tocó recibir el nuevo año con alza en los combustibles, en el transporte, en los bienes de la canasta familiar.

Derivado de la especulación como consecuencia de la pérdida de cosechas y la imposibilidad de nuevas siembras y para rematar se inicia nuevamente la temporada escolar, donde estudios han demostrado que el tendero la espera con ansiedad pues ahí se ven incrementadas nuevamente sus ventas al estilo del popular "fiado".

Contrario a lo que piensan los gurús y los tecnócratas que dan sabios consejos sobre el manejo de la economía, la solución no es controlar la inflación restringiendo el circulante en el mercado como sucede en la actualidad. Ojo con esto. Formula mágica que utiliza en Banrepública.

Entonces si se quiere estimular la demanda de bienes y servicios que es finalmente la que potencia el consumo, el ahorro y la inversión, - aparte del análisis de la demanda agregada responsabilidad del gobierno de turno - entonces es prudente necesario, algún día, cambiar el enfoque tradicional antes mencionado que solo favorece al industrial y al gran empresario.

Y sobre el cual gira el manejo monetarista donde es imposible que el ciudadano del común obtenga créditos blandos (a través de la banca comercial) para la creación y el fomento a las Mipymes que le darían otra dinámica al gasto y a la inversión que permitiría cerrar el círculo económico estimulando toda una demanda agregada y su impacto sobre el PIB nacional.

Lo anterior solo se logra hoy (2024) incrementado el salario en un porcentaje equivalente que por lo menos corrija los anteriores desfases que terminan con la pérdida del poder adquisitivo de la moneda en este país de la chuzadas y los seguimientos ilegales.

EL MÍNIMO…ES MENOS QUE LO MÍNIMO

La denominación correcta es: Salario Mínimo Mensual Legal Vigente, SMMLV... Lo de mínimo, es precisamente eso el valor “mínimo” para garantizar la subsistencia del asalariado no tan digna para su familia.

Ya que no cubre la totalidad de las necesidades básicas, de un poco más del 52% de la población colombiana que se encuentra en situación de pobreza monetaria y multidimensional. 

Entonces merece preguntarnos...¿Por qué no incrementar en un (1) punto el impuesto al patrimonio a la riqueza de las personas naturales?  

Lo de legal es por aquello que ese techo, que casi siempre es fijado por decreto presidencial, sirve de punto de referencia para que comerciantes y empresarios informales, y algunos formales, paguen muy por debajo de ese valor; haciéndole creer, con bonificaciones y otras arandelas, al ingenuo trabajador que le está pagando el salario mínimo.  

A pesar de las modernas tecnologías de la información y las comunicaciones, el ciudadano del común, la mayoría, poco entiende – irónico por aquello que lo acepta – que salario digno significa: mayor consumo, ahorro e inversión.

Dicho en otras palabras… Contrario a lo proyectado por los gurús que teorizan sobre la economía del consumo... Teóricos que generalmente son pagados por el Establecimiento y  desconocen la realidad macroeconómica o miran hacia otro lado.

La realidad de la clase trabajadora, no confundir con clase media, es que con el posible salario mínimo mensual $1.417.000.oo menos los descuentos aprobados por nomina, solo le alcanza para pagar oportunamente: arrendamiento, servicios públicos y alimentación.

Léase precios de la canasta familiar que en el mediano plazo llevan a la desnutrición. Como sucede en la actualidad con ese 52% de la población en situación de pobreza.

Donde la gran mayoría llevan, por necesidad, sus hijos a establecimientos educativos oficiales; y es allí donde, se supone, el gobierno subsidia la alimentación, de los hijos de la clase trabajadora, con el programa “Plan de Alimentación Escolar” (PAE) que muchas veces, cuando no hay escándalos de corrupción, se entrega con baja calidad proteica. Casos abundan.

Continuando con el ejercicio; al tiempo las multinacionales de las bebidas, en busca de una “tajada” de ese nuevo “salario mínimo” promueven el consumo de bebidas alcohólicas que le restan calidad de vida a la familia del trabajador, aumentando el riesgo de accidentes y fallecimientos por el abuso.

Para no volvernos recurrentes con el tema del alcoholismo; saquemos de la ecuación la variable bebida alcohólica; y regresemos al valor del SMMLV que actualmente es de $1.300.000.oo (básico) más subsidio al transporte de $162.000.oo pesos.

El incremento del valor, con respecto al 2023 fue del 12% fijado por decreto presidencial; de hecho, el ejecutivo indicó, en su momento, que era el mayor incremento logrado en tiempos recientes; asunto que en la práctica no lo es.  ¿Cuál entonces es el valor de la cartera morosa, vía tarjetas de crédito, por este concepto al cierre de 2024?

Con ese valor del salario mínimo, y resumiendo, el trabajador asalariado salvo se endeude vía tarjetas de crédito – interés de usura fijado por la Superfinanciera del 26.36%.

Al buscar liquidez, que no obtiene del banco comercial, al trabajador le obliga, como ultima opción, al retiro de cesantías o de préstamos a cuenta gotas; en este estadio productivo su calidad de vida estaría por debajo de los estándares fijados, para los paises tercermundistas, por la Organización Mundial de la Salud, OMS, y la Organización Internacional del Trabajo, OIT y la OCDE.

El tema de actualidad, se centra en la mesa de negociación, entre sordos, donde insistimos las centrales obreras proponen el 12% - siendo la misma propuesta de la (CUT) de hace catorce (14) años, pero hoy unificada - porcentaje que estaría por debajo del incremento real que permita recuperar el poder adquisitivo del trabajador asalariado y que estaría cerca del 16% para un país en desarrollo como supuestamente es el nuestro.

E independiente que por cultura ancestral algunos trabajadores en especial los informales dediquen ese incremento para consumir bebidas alcohólicas o sustancias psicoactivas.

Regresando a la mesa de negociación... Mientras que los empresarios, por estrategia, no entregaron una cifra que hubiera permitido una propuesta clara en esa mesa la que realmente utilizan como mesa de negación. (No leer: negociación).

EL MÍNIMO PARA LA MAYORÍA

Si nos atenemos a lo que hace un par (2) de años manifestó el Banco Emisor – Leer Banco de la República – “al menos” 10.7 millones de colombianos ganan el mínimo o menos. Es decir 8.2 millones hacen parte de la economía informal.

Para entender la gravedad del problema, regresando al inicio de este escrito, debemos de asociar también al concepto de salario; y tal parece como elemento distractor, de los gremios que se basan en los datos acomodados del DANE, la variable productividad total y productividad laboral.

Que vendrían asociados a la productividad y la competitividad de la industria nacional, esta última que de ser cierto se reflejaría – de eso tan bueno no dan tanto - en bajos precios al consumidor; y al concepto de consumir lo nuestro y no lo importado.  

Pero antes de entrar, de lleno, en el asunto que nos ocupa hoy fijación, por decreto, del SMMLV; para completar el contexto, recordemos que, según el Dane, en el 2023, era aproximadamente 5.8 millones las personas en situación de pobreza monetaria extrema. ¿Cuál es la cifra real actual?

Incorporemos entonces en el análisis la tasa promedio de desempleo que a octubre 2021, era del 14.7%; para el 2022 del 11.3% , para el 2023 de 9.3% y de 9.1% para el 2024.

Lo anterior podría significar, desconociendo los porcentajes en ciudades intermedias que por lo menos el 37.5%, de la población se encuentra en situación de pobreza monetaria en el país y sigue aumentando dramáticamente; perdiéndose el esfuerzo de más de 20 años en la lucha contra la pobreza.

LA OTRA POSIBLE VALORACIÓN

Para complementar, los tecnócratas de cualquier Organismo del Estado llámense Ministerio, DANE, Banco de la República o Planeación Nacional entre otros; podrían estar calculando al momento de formular la ecuación, que les permita obtener, como en el pasado, un “mínimo vital personal”.

En este punto deberán tener en la cuenta las principales variables que determinan la posibilidad de acceder a la canasta familiar como lo son: Alimentación, transporte, vestuario, educación, salud y vivienda de poder generar un ahorro Familiar.

Que establezca ese nuevo nivel de ingresos mensual (punto de equilibrio para el consumidor) que permita satisfacer una demanda digna de bienes y servicios, sin el riesgo de aumentar la informalidad al momento de, estos, demandar empleo. ¿Sería solo retorica gubernamental?

Aún más; los expertos suponen que es válido el análisis, para la satisfacción de las necesidades básicas a través del mínimo vital, si y solo si, dos (2) miembros de una misma familia, devengan ese ingreso mínimo mensual. Según nuestro criterio esa hipótesis, estaría lejos del actual modelo económico para generar empleo.

Lo que no está muy claro es si ese valor obtenido en un escritorio - mínimo vital -, corresponde al salario mínimo que casi siempre es asignado por decreto; recordemos que se espera el próximo SMMLV no vaya  a ser acordado en una mesa de negociaciones. Sino a través de un decreto presidencial. En todos lo casos tremendo desafío enfrenta Petro Urrego.

PAGA IMPUESTOS, EL QUE MÁS TENGA

La primera (1) conclusión: lo anterior significa que para salir de la encrucijada – léase: pobreza monetaria - el sacrificio no debe de seguir recayendo en la clase pobre y vulnerable, media, emprendedora y trabajadora; el "sacrificio", en rentabilidad, lo deben de hacer los conglomerados económicos que controlan los gremios en el país.

El diagnostico que nos muestran las estadísticas, para empezar a enfrentar la crisis socioeconómica que se avecina tiene varias lecturas; que podría, en algunos casos, ser la misma del Banco de la República.

El argumento central del empresario busca privilegiar la posición de los gremios de ahí que no haya presentado propuesta, según nosotros, ya que y le tira la pelota a Petro Urrego para de esta manera seguir construyéndole la tormenta perfecta desde lo político; o podría ser todo lo contrario si se decide por un incremento cercano al 10%.  

Insiste el establecimiento sobre enorme esfuerzo de los empresarios para sostener el empleo ¿Dónde van a parar los 50 billones de pesos en exenciones tributarias que afectan la eficiencia fiscal del gobierno de turno?

Con seguridad no van a mejorar el empleo productivo; si a los paraísos fiscales o a créditos de la banca comercial en paises pobres de la región.

Ya que el desempleo formal, como ya lo señalamos, aumentó. ¿Dónde fueron a parar esos recursos? ¿Cuál es el papel de la banca comercial frente a la liquidez del mercado, restringir el circulante?

Lo anterior podría significar, como consecuencia de la baja productividad y competitividad de la industria nacional, cuyo efecto directo es el desempleo pasivo, el que se sintió más en el sector informal; atenuando las estadísticas del formal.

EL PESO COLOMBIANO CADA VEZ VALE MENOS

Como una segunda (2) conclusión: como argumento, poco creíble, que siempre ha esgrimido el gobierno, para justificar un bajo incremento salarial, es el control de la inflación y la protección del empleo productivo. Cuento viejo y mal contado.

Hoy tenemos, según el Dane, Índice de precios al consumidor (IPC), a octubre 2023, de 10.48% y a octubre de 2024 del 1.6% y acumulado alrededor del 5%.

¿Será cierto ese menor indicador? Al tiempo que la devaluación del peso a octubre 2023 se estime es del 14.9 % desde finales de mayo... es decir el peso cada vez vale menos.

Frente a este escenario macroeconómico, el ministro de hacienda podría proponer el incremento del SMMLV entre el 9% y el 10% apoyando a las centrales obreras, quedaría entonces confirmado el interés de proteger la clase media, emprendedora y trabajadora del país.

La pregunta que surge, en un escenario hipotético, ¿Esa sería la propuesta del gobierno central? Que deberá pasar por el cedazo del ministro.

Y si a lo anterior le sumamos una deuda del sector gobierno y del sector corporativo que en Latinoamérica supera el 58% del PIB. Tomado de la CEPAL; y que en Colombia equivale, solo la deuda pública US$190.537 MILLONES, que equivale a un poco más del 55% del PIB.

Lo anterior, significa que la ecuación que debe manejar, eso creemos Minhacienda, para corregir el enorme desequilibrio fiscal del país y de balanza de pagos; claramente no debe seguir protegiendo los intereses de los conglomerados económicos y financieros; es decir a los más ricos entre los ricos, cuatro (4) banqueros y un industrial.

Siendo más crudos en el análisis y si el incremento del SMMLV es inferior al 16% la baja capacidad de compra del trabajador formal e informal, se hará más evidente cuando se le dé aplicabilidad  de la próxima reforma financiera (tributaria) en el 2025.

Dichas reformas, las que vienen, le apuntaran a ampliar la base tributaria a los productos de la canasta familiar, implementar la modalidad del trabajo por horas; así como la ya aprobada edad de pensión a los 62 para hombres y 57 para mujeres. entre otras novedades.

¿DE ESO TAN BUENO SI DAN TANTO?

Seguidamente, este componente salarial, podría tener incidencia en los discursos gobiernistas de cara a las elecciones para Congreso de la República; ¿polarizando aún más al país?

Donde claramente se dará la discusión alrededor del choque ideológico ente los que se oponen al capitalismo salvaje; frente a una posible propuesta de un capitalismo con responsabilidad social y medioambiental. ¿Será que de eso tan bueno darán tanto?

Salvo que tenga el presidente de los colombianos o mejor disponga de la suficiente fuerza política (de otro lado la popularidad se encuentra en los niveles más bajos históricamente) para fijar, por decreto, el nuevo SMMLV.

Que se espera de lejos tampoco será un salario digno para los 10.7 millones que devengan el SMMLV o menos; el seguramente será fijado por el presidente Gustavo Francisco Petro Urrego. De nuevo… Ahí le dejamos ese trompo en la uña.

Lo que el ciudadano del común, tiene muy claro y siempre espera, es que el nuevo salario mínimo mejore: el consumo y el ahorro de las familias.

Ya sea, para destinarlo, como inversión, en su bienestar personal, ya no para la adquisición de vivienda; si para la educación superior de sus hijos; para de esta manera empezar a romper el círculo vicioso, de la pobreza en sus múltiples manifestaciones, que azota a la patria.

Y seguramente, dependiendo de esos resultados, para de nuevo meditar, Petro Urrego, en una posible reelección para el 2026. Amanecerá y veremos.  

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