“Y
al mismo tiempo, ser conscientes de que se está en guerra, y, por tanto, en
peligro, hace que entregar todo el poder a una pequeña casta parezca la
condición natural e inevitable para la supervivencia”.
Eric
Arthur Blair (seudónimo de George Orwell). Escritor británico (1903-1950).
En relación al asunto que
nos ocupa hoy, es preciso recordarle a usted atento y respetado lector, que
durante su gobierno Álvaro Uribe Vélez (2002-2010) utilizó como bandera, los
tres (3) “huevitos”: seguridad, confianza inversionista y política social.
En especial la Política
de Seguridad Democrática, que básicamente buscaba recuperar el control
territorial del Estado, fortalecer la Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
Hoy no vamos abordar los
métodos y los resultados (aciertos y errores) por la opinión pública ampliamente
conocidos; lo que si es necesario subrayar es que diez y seis (16) años después,
el control de territorio por parte del Estado debe de ser materia de
preocupación para el próximo gobierno e independiente que sea de transición o
continuidad.
Lo que también debemos
acentuar es que, a pocos meses de elegir presidente de la República y muy a
pesar que el país profundo se encuentra en las manos de los señores de la
guerra.
La gravedad de tal
situación, vaya ironía, en la actualidad no sirve de base – como herramienta
política - para proponer en campaña (populismo) en favor de lanzar ronquidos de guerra
– o destripar al adversario, por aquello que esa propuesta es ridículamente
absurda - desde tal o cual movimiento político.
Y casi que en igual
proporción terminar alertando a la comunidad nacional e internacional sobre el delicado
problema social (desplazamientos y pobreza) como es la violación de los
Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario y en lo económico como
es la disminución de la inversión oficial y privada esperada en esos
territorios, por decir lo menos…
A
PROPÓSITO DEL PROGRESISMO
“El
ideal del progresismo cultural es un individuo autónomo, al que se define por
medio de su renuncia a cualquier dimensión social, económica, cultural, moral, religiosa
y hasta biológica”.
Tomado
de “Globalismo. Ingeniería Social y Control total del Siglo XXI, Agustín Laje
Arrigoni (2024) 589 pg.
Según el autor… “Actualmente,
a esta renuncia la llaman deconstrucción, cuyo supuesto corolario seria la autonomía,
aunque yo la llamaría vacío”.
La explicación, al
parecer, es muy clara por aquello que el gobierno nacional, más allá de lo que
sus contradictores denominan como narrativa populista; está de alguna manera llevando
a la práctica – a su manera - el concepto “progresismo”.
Es decir, ha echado mano –
sus contradictores, no lo vieron venir - de lo que en teoría y en la práctica
se denomina la “dimensión cultural”; ideología “deudora del
pensamiento de ilustrados del siglo XVIII como Condorcet”.
“El
individuo autónomo del progresismo se hace enteramente a sí mismo y, por ello,
no puede estar sujeto a nada que puede considerarse externo a él (ni la
familia, ni un mercado, ni una creencia religiosa, ni una nación, ni un sistema
moral, ni una tradición, ni siquiera el sexo que le tocó en suerte).
Continúa el autor… “Estamos
frente a un Creador, desesperado por ocultar su condición de criatura”. Pg 205.
De hecho, continuando con
el autor, existe una “dimensión jurídica” y una dimensión “progresista del
derecho”; pero por aquello del espacio y el tiempo, abortamos esta reflexión y
la encriptamos para otra oportunidad.
Regresando al prólogo en
relación a esa narrativa centrada en la Política de Seguridad Democrática, propia
de la extrema derecha, la que solo cala en esa franja del voto de opinión…
Surge irremediablemente
la primera (1) pregunta… ¿qué mensaje llevar a ese nicho aparentemente
ideológico que se identifica con la centro derecha?
Derivado de lo anterior,
como clara premonición es el momento de subrayar el reciente y acertado
pronunciamiento, de la precandidata Victoria Eugenia Davila Hoyos, en relación
a la calculada estrategia del presidente Gustavo Francisco Petro Urrego de cara
a las elecciones, buscando la continuidad de su gobierno progresista.
“¡Petro se está comiendo viva
la campaña! Bajará la gasolina, subió el salario mínimo y está acabando con los
peajes”. Acierta la bella, audaz y poderosa periodista, que se
merece “volver al redil” …
Regresando al comienzo… Dada
la inmediatez con la que se presentan las noticias – al tiempo que estas se
entregan a cuenta gotas, previo el dictamen de un grupo de control que
determina lo que puede ser acreditado o no – pareciera que la población
permaneciera engolosinada, casi que ebria, al punto de no distinguir la
realidad de la ficción.
Todo ello se deriva del
éxtasis que producen las noticias falsas, al tiempo y por aquello del estado de
obesidad o de desnutrición de las reales; lo que le da importancia, por lo
obligatorio, el intentar descifrar el qué, cómo, cuándo, dónde y el por qué se
desarrollan los diferentes eventos y cuáles no lo son…
De los que todos hemos
sido víctimas, ya sea por ingenuidad o descuido al no verificar la información.
Ejemplos recientes: la lectura
que se le está dando a los precandidatos a la presidencia que – manipuladamente
o no - puntean en las encuestas.
Echemos mano de un símil como
en el ciclismo: existe un “capo”, aparte de su esfuerzo, el que es movido por
un equipo de “gregarios” que al final le ayudan o no a ganar etapa tras etapa y
al final la carrera.
Queda claro entonces cual
es el “capo” y cuáles son los “gregarios”; lo anterior sirve para entender, de
cara a las presidenciales, al tiempo a la espera de los resultados de las
elecciones para Congreso de la República.
Claramente nos estamos
refiriendo a Iván Cepeda Castro, Sergio Fajardo Valderrama y Abelardo de la
Espriella Otero; insistimos elecciones presidenciales que de alguna manera dependerá
de los resultados de las parlamentarias y de cómo quede conformada, por bancadas,
la Cámara de Representantes y el Senado.
En este orden de ideas:
el primero (1) tiene un amplio sector de la izquierda (pacto histórico y
frente amplio) que lo respalda; frente a una preocupante segmentación de la
derecha y centro derecha; lo que, al parecer, los coloca en desventaja técnica.
Por aquello que luego de dados
los esperados resultados, se convertiría en un indicador más sobre cuál candidato – después
del 8 de marzo, salvo los que tercamente, en este caso los dos (2) últimos, que decidieron ir directamente a la primera vuelta - podría tener el mayor respaldo
desde las bancadas.
Que, con firmeza, lo van
a acompañar ya sea en primera (1) o segunda (2) vuelta; e independiente que sea
de izquierda o derecha.
Derivado de lo anterior,
si bien es cierto las encuestas muestran una tendencia - incorporando la
duda razonable y metódica de si son o no manipuladas por el que las contrata -
la verdad verdadera es ¿quién tiene una estructura política más sólida tras
de sí?
Tangencial pregunta, que
de alguna manera explicaría los esperados resultados, insistimos, de las
elecciones parlamentarias, inmersas en un contexto político, económico y social
matizado por la hasta hace poco – esperando no vuelva a suceder -
tensión diplomática entre el gobierno colombiano y el gobierno norteamericano.
A propósito de tensiones
diplomáticas…
Ahora bien, independiente
que el candidato elegido durante las justas democráticas tenga un dossier o una
hoja de vida desde lo público y administrativo que lo respalde o lo atormente,
ya sea que le favorezca o no.
La reflexión anterior por
aquello que todo puede suceder en este país macondiano, al tiempo y dejando de
estar consagrado (1994), del Sagrado Corazón de Jesús y muy a pesar de lo que quiso
interpretar la Constitución Política de 1991.
Es nuestra reflexión, que
el próximo presidente de los colombianos sea un hombre de Estado; ojalá un tecnócrata que tome decisiones como un verdadero estadista y que, al tiempo, reconozca y sepa manejar ese tejido político que como
una fina filigrana garantice y sopese, en un determinado momento, el poder y la
importancia en relación a los fines perseguidos desde la gobernanza.
MUCHAS
PANTALLAS… POCOS LIBROS
Adicional a lo anterior
se dificulta o se hace imposible – de ahí la polarización que se vive, de la
que unos pocos sacan provecho personal y grupal – hablar de gobernanza y
gobernabilidad y de la forma correcta de ser entendida y exigida por la
ciudadanía.
Por aquello que, en los
hogares colombianos, y en los ciudadanos del mundo, abundan las pantallas
(móviles, computadoras y televisores entre otras “distracciones”) ya que, de
manera escandalosa… Escasean los libros…
Es decir, las pantallas, dominan
todos los espacios de manera frenética; logrando, en esta sociedad de consumo, alimentar
y potenciar una variada orgia de acontecimientos.
Los que son controlados
por los medios de comunicación del Establecimiento que inevitablemente produce –
contrario a la proposición normativa y positiva - un estado de amodorramiento
en la población que finalmente desconoce, como rebaño, hacia donde los guía el “hermano
mayor”.
DEL
NUEVO COLONIALISMO Y LA LIBERTAD DE PRENSA
Lo anterior nos lleva
rápidamente a formularnos el siguiente interrogante ¿qué eventos, a nivel global,
continental y nacional, se tienen programados sucedan en la antesala y durante
La Copa Mundial de la FIFA 2026?
Para solo citar un par
(2) de ejemplos: recordemos que, durante los actos del 5 de diciembre de
2025, con motivo del sorteo y lanzamiento del mundial de fútbol, donde se le
“otorgó” al presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, el
recién creado galardón “Premio de la Paz de la FIFA”.
La justificación “se
entrega a personas que realizan acciones excepcionales y extraordinarias en
favor de la paz y la unidad mundial”.
Como hecho más reciente –
después del desplante que recibió del gobernante norteamericano – y por
lo absurdo del mismo en relación al hecho que consideramos una actitud vasalla
de su protagonista.
Como lo fue – ya no
compartir el Premio Nobel de Paz, porque la academia se lo prohibió – el
obsequiarle María Corina Machado, la medalla física, “como gesto de gratitud
y reconocimiento a su papel (el de Trump) en la intervención y apoyo a la
“libertad de Venezuela”.
Lo que nos sugiere el
siguiente par (2) de interrogantes…
¿por qué válida razón busca
con imperiosa necesidad la aceptación del gobernante norteamericano?
¿qué sacrificios más
puede entregar, sus deseos de presidenta, que no sea la soberanía del territorio
y del pueblo venezolano?
DEL
NUEVO ORDEN MUNDIAL
Continuando con la
anhelada Paz global… Tengamos muy presente que, de nuevo, se
activa la narrativa sobre “un nuevo orden mundial” en la que, al parecer, autoritariamente
se “parcela” en mundo entre los tres (3) hermanos – en una escala “inferior”
a la del hermano mayor – Donald Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin.
Los intereses son
aparentemente claros: Por lo pronto Trump busca tomarse Groenlandia, Venezuela y
cuba con el propósito de devolverle a esos paises la democracia tal como la
conocemos, es decir con todas sus imperfecciones.
En el otro extremo del
mundo: por lo pronto, Jinping busca quedarse con Taiwán y Putin con Ucrania.
Lo que nos lleva a la
siguiente pregunta… ¿tendrán intenciones, ya no vedadas, de repartirse el
mundo?
“Los
actores del globalismo no actúan desorganizadamente… definen agendas y
estrategias comunes… De los que hacen parte Estados proxy, partidos políticos
globales, organizaciones internacionales públicas y sus representantes,
organizaciones no gubernamentales, poder económico global, poder financiero
global, medios de comunicación hegemónicos y hasta instituciones académicas de
alto prestigio han de coordinar hasta cierto grado sus esfuerzos si lo que se
pretende es definir una agenda política común y la existencia de una forma de
gobernanza capaz de llamarse “globalismo”.
Tomado
de “Globalismo – Ingeniería Social y Control Total en el Siglo XXI”. Agustín
Laje Arrigoni. HarperEnfoque (2024). 589 pg.
Surge el siguiente interrogante…
¿se estará dando cumplimiento a la agenda global diseñado en el Foro
Económico Mundial de Davos?
Todo lo anterior, por
aquello de la esperada nueva carrera armamentística – buscando, la UE, fortalecerse
militarmente al tiempo como herramienta de disuasión – no solo de las
potencias mundiales.
Ahora mismo puntualizando
algunas de sus consecuencias, es lo que tiene que ver con que prácticamente ha “empujado”
a la Unión Europea a destinar mayores recursos de su PIB, tal vez descuidando el
bienestar social logrado en los países del primer (1) mundo, donde también
existe, en menor proporción a América Latina y El Caribe, la pobreza.
Insistimos…Lo que
significa destinar mayores recursos en armas activando una peligrosa carrera
armamentista; cuyo propósito inicial es intentar disuadir y/o frenar los
delirios expansionistas vistos como un nuevo colonialismo del siglo XXI por
parte de los tres (3) líderes mundiales anteriormente mencionados.
Lo que nos lleva al siguiente
interrogante ¿fungen estos tres (3) líderes como mercedarios comerciales con
ansias de poder territorial tras el botín de los recursos naturales en los
diferentes paises?
La dificultad que enfrenta
el primero (1) es que, muy a pesar de los acuerdos de paz logrados, insiste
directamente con amenazas – no son bravuconadas - a través de terceros
(3) el intentar seguir interviniendo, para intimidar, con su maquinaria de
guerra en el medio oriente y en parte de América latina y el caribe.
ELECCIONES
PARLAMENTARIAS Y PRESIDENCIALES
Regresando al preámbulo… Sin
perder de vista aquellas, postverdades, que se derivan de las encuestas de
opinión al parecer, la mayoría, manipuladas – que actúan como bebedizos -
por el sujeto o la élite que las contrata.
Donde lo único que se
busca es el vender un bueno, regular o pésimo brebaje bajo la apariencia que va
a curar todos los males desde la raíz de los mismos, en cuyo caso, de salir favorecido
su “elegido”.
Lo que finalmente resultaría ser más
costoso el remedio que la misma enfermedad…
Cuando en la práctica -
para el caso colombiano frente a unas elecciones parlamentarias y
presidenciales - estamos frente a un (1) año bisagra o de la puerta
giratoria en la que – como una ruleta rusa – el progresismo intenta
imponer sus condiciones frente a un neoliberalismo en crisis, por aquello de la
polarización de sus representantes y líderes al interior de este último.
LO
QUE PODRÍAMOS ESPERAR DEL PRÓXIMO CUATRIENIO
Coincidimos con todos
aquellos líderes que han venido insistiendo que en caso que llegar al poder un
candidato de las extremas, se acrecentaría el caos y la polarización.
Derivado de lo anterior e
independiente que el próximo gobierno sea de continuidad o de transición; lo
que nos espera para lidiar como ciudadanos del común, podrían ser los siguientes
eventos:
(i):
en materia de medios de comunicación. Desinformación o información errónea. (ii):
en materia política y social. Polarización en la sociedad. (iii): en materia
de tecnologías de la información. Inseguridad cibernética o amenazas digitales.
(iv): en materia de seguridad ciudadana. Recrudecimiento del conflicto
armado. (v): en materia económica. Inflación, estanflación y recesión económica.
(vi): en materia ambiental. Deforestación y crisis climática.
EL
FRACASO DE NEOLIBERALISMO
En relación al fracaso de
Neoliberalismo… que haría parte de la “fórmula” que tiene
el país al borde del colapso fiscal y financiero.
En relación a lo anterior,
sería muy interesante y productivo leer sobre el nuevo enfoque del “Capitalismo
Progresista” del Premio Nobel. Josephe Stiglitz.
Que aguza una dura crítica
al neoliberalismo…
“El
experimento neoliberal al que se han entregado las élites en las últimas
décadas ha provocado que los mercados sin regular hayan explotado a los
consumidores, los trabajadores y el medio ambiente. A su vez, la desigualdad
resultante ha propiciado la aparición de movimientos populistas que pregonan
que la libertad es ignorar cualquier responsabilidad hacia los demás
ciudadanos. Por eso, ahora la verdadera libertad está en peligro”.
Tomado de la contra
carátula. Libro “Camino de Libertad – La Economía y la buena sociedad”.
Josephe Stiglitz. Editorial Penguin Random House, 406 pg. Primera edición,
enero 2025.
En resumen, podríamos concluir
que el fracaso del neoliberalismo conllevó a profundizar el desempleo (aquel
que no está “encubierto”, estadísticamente con la informalidad: del 55% en lo urbano y 80% en lo rural) la
desigualdad, la polarización, y la inestabilidad política y económica.
LA
OPCIÓN DEL CENTRO Y LA GRAN CONSULTA POR COLOMBIA
Echamos mano como última
prerrogativa del libre albedrio… al tiempo que la que ganaría sería Colombia –
por aquello que “todos ponen, todos ceden y todos ganan” – propuestas que
van desde la derecha y centro derecha.
Queda entonces claro que
la competencia por el voto de opinión favorable se centra entre ocho (8)
liderazgos que dada su trayectoria son conocedores del Estado y están en la
capacidad intelectual y emocional de tender puentes y mantenerlos abiertos para
comunicar reflexiva y asertivamente los asuntos complejos de país que terminen
en acuerdos programáticos.
Son, insistimos a saber: Aníbal
Gaviria, Juan Manuel Galán, David Luna, Juan D. Oviedo, Mauricio
Cárdenas, Victoria Eugenia Davila, Paloma Susana Valencia y Juan
Carlos Pinzón.
La más reciente noticia, del
molusco gasterópodo, según la cual Sergio Fajardo va directo a disputar la
presidencia en primera (1) vuelta; definitivamente le da una enorme ventaja
técnica al candidato del gobierno, Iván Cepeda Castro, para hacerse a la
presidencia en primera (1) vuelta.
Ahora bien, de darse la otra
opción; lo que significaría avanzar hacia una segunda (2) vuelta el próximo 21
de junio de 2026. Es decir, estamos a menos de seis (6) meses para elegir
presidente de la República y el número de candidatos se reduciría a solo dos
(2).
Derivado de lo anterior,
echando mano de las cábalas que se suscitan al respecto el debate electoral en
segunda (2) vuelta, tendría más dos (2) opciones:
La primera (1) opción:
Iván Cepeda – Sergio Fajardo. La segunda (2) opción: Iván Cepeda – Abelardo de
la Espriella.
Para finalizar… Vale
entonces el siguiente par (2) de interrogantes:
¿quién finalmente será el
elegido?
¿gobierno de transición o
de continuidad?
Por lo pronto mucha agua
limpia y turbia pasará bajo el puente de la democracia, solo resta esperar que nuevos eventos se presentaran que sigan agitando el climax político por el que atravesamos,
previa las elecciones parlamentarias.
Lo que nos dará otra o la
misma perspectiva sobre la suerte del próximo presidente y de los colombianos. Amanecerá
y veremos.
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